La soledad suele atraparme sin aviso
Sigilosa se acerca y me envuelve
En sus amplios brazos.
Es tan poderosa, tan pura, que en el momento de sentirla sobre mí,
Absorbe toda emoción y luz.
Ambas luchamos, en ese abrazo sofocador...
Ella por retenerme y yo por dejarla ir.
A pesar de las horas compartidas
Aún desconozco la causante
De esa profunda oscuridad que recorre mis huesos y congela mis pensamientos
¿Será cuando más miscibles somos una con la otra?
¿O cuando me percato que se prepara para levantar el vuelo y partir?
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